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| A quien madruga Jahannam lo ayuda; (Azurel) | |
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| Topic Started: Jul 1 2011, 08:49 AM (278 Views) | |
| Reiden | Jul 1 2011, 08:49 AM Post #1 |
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General
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A la hora exacta en que lo había anunciado el General y el Teniente aparecieron ante la puerta del granero, abriéndolas de golpe mientras la suave luz de la noche se filtraba al interior, reflejándose en los ojos de aquellas demonios capaces de ver en la oscuridad. La poderosa y grave voz del Toro les ordenó salir al exterior secamente. Todavía quedaban varias horas para el amanecer pero muchos ya mostraban las marcas de la falta de sueño, las duchas de agua helada y el hambre. Incluso apreció heridas y sangre en abundancia pero no parecía que nadie hubiese muerto. Algo a bastante común desde que Quetzalcóatl dejase el ejército para convertirse en Regente. No le hacían preocuparse por la integridad de sus oficiales al cargo. -“¡Firmes!” – ladró el General una vez todos estuvieron reunidos, estudiándolos con su aspecto pulcro y descansado. Fueron puestos en fila y dirigidos a los campos de entrenamiento, en los terrenos exteriores del cuartel. Había circuitos para entrenar el físico y el primero al que los llevaron parecía el más complicado. Sólo tenían interés en comprobar sus habilidades y deshacerse de los más flojos -. “Formad vuestros grupos y preparaos para las instrucciones. El Teniente os dará las indicaciones.” Dicho eso los dejó tomar posiciones y se retiró a un lugar alto desde el cual podía contemplar los entrenamientos con toda comodidad. Tomó asiento y los cabos se situaron a ambos lados de su figura mientras el Teniente dirigía las maniobras. Se le había olvidado decirlo, pero seguramente el toro lo haría. Tenían sólo veinte minutos para atravesar los cuatro kilómetros de recorrido y debían terminarlo al menos cinco de los seis componentes de cada grupo. |
| Ficha * Cronología | |
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| Azurel | Jul 1 2011, 09:37 PM Post #2 |
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Soldado
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El rechinar de la madera le hizo ponerse en alerta, mirando hacia la salida de esa horrible celda. Como había presentido, apenas les habían dejado dentro cuando se desató el caos. Sus reflejos le salvaron de ser gravemente herido pero no pudo evitar del todo el daño, las marcas de garras en su espalda y abdomen le enfurecían aunque, los otros no salieron ilesos. No hubo muertos, o habrían cenado algo. Justo cuando se calentaban las cosas un chubasco de agua helada se encargó de enfriarles los ánimos a todos, haciéndolos huir a las esquinas. Su elemento era el agua, cierto, pero eso no significaba que le encantara estar calado hasta los huesos. Logró trepar como pudo a una viga, maldiciendo al causante de todo, sintiéndose ridículo con el pelo y la ropa pegada al cuerpo. Siseó al ver al General y al toro en la puerta, a punta de gritos por su parte y empujones bufidos y gruñidos entre los demás los llevaron a su primera prueba: Un campo enorme lleno de obstáculos. -"Me dijeron que hay una trampa con una planta carnívora del tamaño del dragón."- dijo uno a su lado. -"Eso no es nada."- murmuró otro. -"Dicen que hay que atravesar un río de ácido."- -"Y que hay del muro de espinas."-mencionó un tercero, a lo que Azurel gruñó fastidiado. Trataba de escuchar las instrucciones del maldito toro, mientras planeaba cómo vengarse por la nochesita que le había hecho pasar. |
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| Reiden | Jul 1 2011, 10:03 PM Post #3 |
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General
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Iban a tener que centrarse si querían sobrevivir, desde luego, porque no podían hacer ambas cosas bien: pasar la prueba o tomar venganza. Reiden sabía que el noventa y nueve por ciento de los reclutas estarían centrados en la segunda ya que en su día a él también le paso; pero en cuanto les diesen el pitido de salida tendrían que decidir y sólo los más inteligentes lo lograrían. Eso sí, esperaba que no muchos lograsen pasar pues debían mandar otra tanda al castillo cómo juguete del Dragón y además, como hacía tiempo que no peleaban en serio el cupo de soldados estaba llenándose vertiginosamente. Aprovechando su privilegiada posición repasó a los presentes, volviéndose a fijar por casualidad en Azurel. Era el más enano –en comparación- pero debía ser a causa del pelo blanco o la cola esponjosa que le era fácil localizarlo. Decidió centrarse en ver qué hacía él y su grupo. El teniente Toro logró terminar su explicación sin que ninguno le atacase y después les dio la señal para que comenzasen. Un bramido y un estruendo de rugidos y gritos dieron paso, llenando el aire hasta los oídos del General. Los reclutas comenzaron a moverse, empujándose entre ellos y mostrando toda su fiereza… Sonrió, eso le gustaba. Apoyó la barbilla en una mano mientras observaba las acciones de Azurel. |
| Ficha * Cronología | |
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| Azurel | Jul 3 2011, 01:21 AM Post #4 |
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Soldado
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En cuestión de segundos el ambiente cambió hacia batalla sin reglas, su primer reto fue sobrevivir a la desaparición repentina del suelo. Algunos quedaron colgados de pilares de roca, otros apenas sujetos a la orilla y otros más en el fondo de la trampa. Azurel agradeció al creador por sus garras mientras emprendía el camino a la siguiente prueba. Después de atravesar lo que parecía ser una parte del drenaje de la ciudad llena de ratas del tamaño de un perro, tan flacas que no alcanzaban ni para bocadillo, llegaron a cielo abierto nuevamente. Un puente colgante en pésimas condiciones era lo que tenían para atravesar el acantilado que encontraron frente a ellos. Los tipo ave simplemente planearon al otro lado, los demás se aventuraron por las maderas unidas a cuerdas, eso ya no se podía llamar puente. De cualquier forma no duró mucho, los primeros que llegaron a la orilla se encargaron de cortar las cuerdas para que nadie más pudiera pasar Azurel y su equipo vieron caer a algunos al río que estaba en el fondo, lo curioso fue que no lograron salir a la superficie, sólo un vaporcillo escapó de las aguas de color ocre. -“Ahí tienes tu río de ácido.”- le dijo a su compañero. Con algo de ingenio y cooperación -“Tu decides, nadar o ayudar.”- de los miembros de su grupo, se las ingeniaron para bajar y tender cuerdas para pasar sobre el río. Lo que quedó de ellos después de una jungla llena de plantas tan hambrientas como ellos, un terreno lleno de geisers de lava y otro río lleno de sanguijuelas más grandes que un demonio, no se puede decir que fue mucho. Si lo habían logrado en el tiempo límite estaba por verse. Azurel sólo agradeció estar por fin del otro lado, un poco chamuscado, mordido y golpeado pero entero. Edited by Azurel, Jul 3 2011, 01:22 AM.
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| Reiden | Jul 6 2011, 12:06 PM Post #5 |
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General
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Fue divertido, como pocas veces, no sólo por el grupo que controlaba de forma más especial si no por todos ellos. Unos esforzándose en molestar al resto para sacar partido, los traidores que cortaban el puente y daban más interés sin saberlo al campo de entrenamientos. Si sobrevivían deberían volver a usarlo, a ver cómo se las apañaban sin puente esos listillos, sobre todo cuando soltasen a los “ayudantes”. Reiden permaneció silencioso, participando del espectáculo como un simple convidado hasta que los primeros reclutas comenzaron a pasar por la meta, entonces se levantó y caminó lento hasta ellos. Cuando llegó el toro estaba levantando a los más cansados y maltrechos del suelo, debían pararse y saludar a la llegada del conejo. Buscando buscando comenzó a señalar aquellos que no habían pasado en el tiempo acordado, separándolos hacia un rincón. Desechables. Después escogió a los que peor tiempo habían hecho y los puso en otro y finalmente dejó a los aprobados dónde estaban. Para entonces el Teniente se ocupaba del segundo grupo –los del peor tiempo, o simplemente los que no le gustaban al General- y se los llevaba de allí. -“Bien” – dijo por fin, frente a los aprobados, dando la espalda al grupo que quedaba -. “Felicidades niños: Acabáis de ingresar al ejército del Rey. Para los que no han tenido tanta suerte el camino termina aquí. Pueden irse y volver en la siguiente convocatoria si creen haber dejado de ser tan débiles.” Ni siquiera les miro, no fue necesario, uno de los cabos se ocupó de conducirlos fuera y así Reiden pudo hacerse con el control de los aprobados, llevándoselos a una seña al interior del Cuartel. Les indicó que podían bañarse, comer y descansar hasta el día siguiente, cuando comenzarían el entrenamiento serio. Les designarían un entrenador y un pabellón, después podrían apuntarse a actividades para ganarse privilegios extra –como comidas especiales, permisos para salir del cuartel, vicios, sexo… pequeños premios vamos-. Uno de esos puestos era el de ser su secretario, alguien que lo ayudase a pequeñas tareas de papeleo pero solían durar poco tiempo y nadie sabía por qué. Una vez llegaron al pabellón dónde dormirían los nuevos se fue dejándolos a su libre albedrío hasta el día siguiente. O al menos eso creían ellos pues “mamá” no tardaría en regresar para mantenerlos vigilados y calladitos. Bueno, y para que mientras él rondase ningún soldado graduado o reclutas más antiguos fuesen y se los comiesen antes de tiempo. -“Descansen soldados” – dijo como despedida y cuando todos le hubieron saludado adecuadamente el General se retiró. |
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| Azurel | Jul 7 2011, 10:11 PM Post #6 |
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Soldado
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El suelo firme nunca se había sentido tan cómodo como en ese momento, por lo que no fue extraño que gruñera y soltara zarpazos cuando lo levantaron en brazos para ponerlo en la fila. El general nuevamente se hizo presente, hizo su selección, se dirigió después a su grupo para felicitarlos y encaminarlos a un merecido descanso, con la promesa por supuesto que el día de mañana les deparaba, ahora sí, el trabajo de verdad. La mayoría de los reclutas al llegar a las barracas sólo se dejaron caer en la cama o en el suelo, donde se viera más prometedor. Después de debatir unos minutos, el leopardo también decidió que descansaría primero y comería después. Quién sabe cuando tuvieran otra oportunidad. |
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12:46 AM Jul 11